Bienvenidos al Blog de No Tengas Miedo
Encuentra historias, devociones, oraciones que inspiran tu vida cada día. Aprende a vivir sin miedo y a tener una vida llena de proposito, gozo y alegria.
Maria Gabriela Cardozo
5/8/20243 min read


Vivir una vida que valga la pena es nuestro reto diario. No hay misión más importante que esta para cada uno, porque nadie puede vivir la vida por nosotros. Ciertamente no vivimos todo lo que nos gustaría vivir o de la forma que quisiéramos, porque la vida tiene sus formas misteriosas. Si sientes que tu vida no tiene sentido, que no sabes hacia donde mirar, que pareciera que todo el mundo está muy claro en su camino y tu no... no te sientas mal, bienvenido a la humanidad.
Sentirnos perdidos es parte de la experiencia en esta tierra. Buscar respuestas a las preguntas más profundas de la vida es una tarea que todos tenemos que realizar, tarde o temprano en la vida. ¿Quién soy?, ¿Por qué estoy aquí?, ¿Para qué vivo?, ¿Cuál es mi misión?. ¿Qué decisión tomar?
San Juan Pablo II, en su carta apostólica a los jóvenes del mundo, el 32 de marzo de 1985, nos escribe:
"Cristo responde a su joven interlocutor del Evangelio. Él le dice: «Nadie es bueno sino sólo Dios». Hemos oído ya lo que el otro preguntaba. «Maestro bueno ¿qué he de hacer para alcanzar la vida eterna?». ¿Cómo actuar, a fin de que mi vida tenga sentido, pleno sentido y valor? Nosotros podemos traducir así su pregunta en el lenguaje de nuestro tiempo. En este contexto la respuesta de Cristo quiere decir: sólo Dios es el último fundamento de todos los valores; sólo Él da sentido definitivo a nuestra existencia humana...
... ¿Por qué sólo Dios es bueno? Porque Él es amor. Cristo da esta respuesta con las palabras del Evangelio, y sobre todo con el testimonio de la propia vida y muerte: «Porque tanto amó Dios al mundo, que lo dio su unigénito Hijo» (Jn 3, 16). Dios es bueno porque «es amor» (1J
...De ahí la pregunta sobre los valores; de ahí la pregunta sobre el sentido, sobre la verdad, sobre el bien y el mal. Cuando Cristo al responderos os manda referir todo esto a Dios, os indica a la vez cuál es la fuente de ello y el fundamento que está en vosotros. En efecto, cada uno de vosotros es imagen y semejanza de Dios por el hecho mismo de la creación (cf. Gén 1, 26). Tal imagen y semejanza hace precisamente que os pongáis estas preguntas que os debéis plantear. Ellas demuestran hasta qué punto el hombre sin Dios no puede comprenderse a sí mismo ni puede tampoco realizarse sin Dios. Jesucristo ha venido al mundo ante todo para hacer a cada uno de nosotros conscientes de ello. Sin Él esta dimensión fundamental de la verdad sobre el hombre caería fácilmente en la oscuridad. Sin embargo, «vino la luz al mundo» (Jn 3, 19; cf. 1, 9), «pero las tinieblas no la acogieron» (Jn 1, 5)..."
Leyendo estas palabras, podemos inferir que es muy complicado encontrarnos con nuestra verdad, si no tenemos ninguna referencia de Dios. Conocerlo nos pone en perspectiva de quienes somos y quienes estamos llamados a SER.
En la persona de Jesucristo tenemos un modelo a seguir y en su vida, muerte y resurrección, se encuentran todas las respuestas a tus interrogantes y las mías. ¿Qué es el amor?, ¿cómo debemos amar?, ¿qué sentido tiene el dolor y el sufrimiento?, ¿por qué existe el mal en el mundo?, ¿cómo debemos actuar cuando alguien nos daña?.
Quizás hemos buscado en la filosofía, libros de autoayuda, prácticas espirituales, tales respuestas, sin embargo, te puede pasar, quizás como a mi, que tales respuestas no satisfacen las ansias de tu mente y de tu corazón.
Si deseas saber más sobre el mensaje de San Juan Pablo II a los jóvenes y sus respuestas a las preguntas existenciales, te invito a leer La Carta a los Jóvenes de San Juan Pablo II y si deseas conocer más la vida de Jesucristo y a lo que Dios tiene para decirte, te invito a la leer la Biblia de Jerusalén, un poco cada dia. No te dejes llevar por opiniones de otros ni frases repetitivas de tu entorno social o familiar. Te invito a descubrir la verdad de tu vida, por ti mismo (a) y a vivir a plenitud tu propia experiencia. Te invito a responder a los desafíos que se te presentan con sabiduría y claridad y según los valores que tu elijas como pilares, y así experimentar la paz que tanto anhelas.
